Juvenal Vargas: “El gol más importante en mi carrera”
El máximo goleador histórico del “Capo de Provincia”, con 119 goles oficiales, Juvenal Vargas, defendió la camiseta celeste entre 1973 y 1982, para luego regresar en las temporadas 1988 y 1989.
En conversación con O’HigginsManía, el histórico delantero recordó aquellas campañas memorables y compartió anécdotas exclusivas para todos los hinchas y seguidores de O’Higgins.
“Fue muy especial mi llegada. Fuimos con una juvenil de Los Lirios a jugar a Pichidegua, y andaba Jorge Aretio. Yo me mandé un partidazo, y ahí Don Jorge me dijo que me vaya a entrenar a O’Higgins”, relató Vargas al recordar sus primeros pasos en el club. Fue precisamente Jorge Aretio, reconocido formador de jugadores, quien detectó su talento cuando aún se desempeñaba como volante, antes de consolidarse definitivamente como centrodelantero.
Su destacada irrupción en el fútbol nacional lo llevó rápidamente a integrar las selecciones juveniles de Chile, con las que disputó dos Campeonatos Sudamericanos Sub-20. Vargas rememoró con especial emoción uno de esos torneos, disputado en Perú, donde la selección chilena alcanzó el subcampeonato continental. “Estuvimos a punto de salir campeones de América; perdimos la final con Uruguay por penales”, recordó.
Al referirse a sus principales virtudes futbolísticas, destacó especialmente su capacidad en el juego aéreo. A pesar de medir solo 1,78 metros, explicó que el secreto de un buen cabezazo está en el impulso y el rechazo, cualidades que le permitieron convertir gran parte de sus goles por esa vía. Entre sus anotaciones más recordadas, mencionó una de especial relevancia: “lindo y a la vez importante, fue el gol que le hice a Unión Española en Santiago para la liguilla final, donde clasificamos por primera vez en la historia a la Copa Libertadores”.
Durante su carrera, los entrenadores Orlando Aravena y Luis Santibáñez fueron figuras fundamentales en su desarrollo futbolístico. Ambos contribuyeron a potenciar sus características como jugador, agregando a su capacidad goleadora una notable preparación física. Además, el fútbol le permitió forjar grandes amistades con compañeros como Miguel Neira, Rafael Riquelme, Waldo Quiroz y René Valenzuela, entre otros integrantes del recordado plantel de O’Higgins de 1979.
Entre las anécdotas que aún recuerda con alegría, Vargas evocó algunas travesuras protagonizadas por el plantel hacia Luis Santibáñez, lideradas por Waldo Quiroz, Eduardo Bonvallet y él mismo. Las bromas provocaron el enojo del técnico, quien posteriormente tomó revancha arrojándoles un balde de agua. Sobre aquel equipo, el goleador señaló: “Teníamos un grupo realmente bueno. De hecho, llegamos a las semifinales de la Libertadores; a Colo Colo y la U allá y acá les ganábamos, y en el estadio entraban 20.000 personas. Era hermoso”.
Al hacer un balance de su trayectoria, Vargas reconoció que hubo un objetivo que no pudo cumplir. “Yo creo que jugar un mundial fue lo único que me faltó. Estuve en la eliminatoria del Mundial de España 82’ y por una lesión no pude ir. A pesar que jugué 2 sudamericanos, 4 Copa Libertadores y he salido campeón, jugar un mundial fue lo que me faltó”, comentó.
Con 119 goles oficiales, Juvenal Vargas sigue siendo el máximo artillero en la historia de O’Higgins. Aunque considera difícil que alguien supere su marca, atribuye esa dificultad más a la dinámica actual del fútbol que a una falta de talento. “Me gusta mucho Castillo. Se asemeja mucho a lo que hacía, con el juego de los punteros y como entra al área me recuerda mucho a cuando yo estaba en O’Higgins”, concluyó, destacando el nivel de los futbolistas que hoy representan a la institución celeste.
Por Luis Terán y Mario Covarrubias / Edición por Lucca Orellana
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